jueves, 18 de octubre de 2012

"El requerimiento" - Sobre las cuestiones del leer y el poder

¡ SE LEE CON LOS OJOS!
Hay una escena de lectura profundamente arraigada en las escuelas primarias: el docente lee, los niños escuchan.
Durante la década pasada, en mi trabajo como docente de Lengua y de Apoyo a la Residencia en el Profesorado, esta escena era la más difícil de hacer retroceder frente a las investigaciones e innovaciones teóricas que desde la Psicolingüística (Keneth Goodman, Frank Smith, psicología constructivista) y la teoría transaccional (Louise Rosenblatt) ya habían demostrado en las últimas décadas del siglo XX que la lectura es un proceso de interacción, o transacción, entre el lector (su mente, su información no visual, sus esquemas) y el texto; una relación doble, recíproca, una interfusión de lector y texto en una síntesis única que constituye el "significado".
El conflicto era infaltable a la hora de la residencia, cuando a algún grupo de nuestros alumnos, el docente titular del grado de la escuela primaria, no les permitía darles tiempo a los niños para la lectura silenciosa: "No pierdan tiempo, lean ustedes", les decían a veces. 
Para leer hace falta que: el lector tenga el texto en sus manos, y disponga de tiempo y silencio para su propia construcción del significado.
Estamos en siglo XXI y después de haber estudiado lo que desarrollaron las teorías de la lectura, tenemos que recordar que SE LEE CON LOS OJOS.  Si siempre el docente lee y los niños solo escuchan, en el mejor de los casos aprenderán a escuchar, pero no a leer. 
Mempo Giardinelli ha denunciado que luego de la década neoliberal, a la que el chaqueño Francisco Romero calificó de "culturicidio",  el vocabulario de un argentino promedio se redujo de entre 3.000 y 5.000 palabras que usaba en la década del '70 a un pobrísimo universo de alrededor de 500 vocablos al finalizar el siglo.  Pobre universo vocabular, no solo para expresarse y comunicarse, sino también para entender, para pensar.
El diseño curricular de los magisterios de la Ley Federal de Educación aprobada en los '90 solo destinaba dos horas cátedras de Lengua para formar a los maestros.  Una garantía de que ese estado de cosas culturales continuara así o empeorara. 
Vivimos luego con esperanza el cambio de diseño curricular de la nueva ley de Educación, en el que participamos los IFD, que aumentó la carga horaria de Lengua y creó otros espacios necesarios como los talleres de Alfabetización Inicial o de Comprensión y Expresión Oral y Escrita", el arribo a las escuelas de valiosos y numerosos libros, la provisión a los docentes de bibliografía muy útil, orientadora, aplicable, con reconocimiento académico unánime, como los Cuadernos para el Aula,...
Por toda esa historia, en el año en que egresa la primera promoción de maestros de este nuevo plan de estudios, ante una serie de episodios que nos alertan sobre un posible y grave retroceso en materia de pedagogía y políticas educativas, tal vez haga falta recordar otra vez que "se lee con los ojos".
Recomiendo además la lectura completa de "Historias del leer y escribir" de Pablo Pineau, en el blog del Ministerio de Educación catedraalfabetizacion.blogspot.com.ar
En ese texto, Pablo Pineau explica que esa escena de lectura, proviene del Requerimiento, un texto que los  conquistadores españoles leían a los aborígenes antes de descargar sobre ellos el fuego de sus armas, en el  cual los conminaban a aceptar de buenas maneras a la Corona y la religión cristiana.
 A continuación, unos fragmentos de esa clase, la cuarta de una serie que el Ministerio nos brindó a través de videoconferencias durante un año, poniendo a nuestro alcance a reconocidos especialistas argentinos, de diferentes enfoques teóricos.
"Adriana Puiggrós dice que (el Requerimiento) es la escena fundante de la pedagogía latinoamericana.  Fíjense el dispositivo, bien interesante.  Por un lado, figuras bien distintas, hay quien lee y quien oye leer, el conquistador lee y el conquistado oye leer, no tiene el texto, simplemente puede escucharlo.  De hecho, cuando le dicen esto a Atahualpa, Atahualpa se enoja, revolea el papel y esto provocó la matanza de Cajamarca.  (...) Yo creo que es el mejor ejemplo de pedagogía bancaria, según habla Freire.  Cuando Freire habla de educación bancaria, está hablando del requerimiento,creo yo.  Hay quien tiene el saber, quien viene a plantear la verdad, el otro solo puede aceptar y solo puede escuchar, no puede preguntar.  En realidad no existe la posibilidad de cuestionamiento, es solo la aceptación, digamos, le trae lo mejor que puede, fíjense la buena voluntad: mandé a escribir el texto por el mejor de todos los escribanos del reino,hay un escribano aquí que da fe, te lo hago traducir, te lo explico bien, si no entendés es por culpa tuya... No sé si les suena a algo:  hemos echado mano a todos los dispositivos, te lo explicamos de mil formas distintas, llamamos a psicólogos, trabajadores sociales, todos, y vos seguís sin aprender, la culpa es tuya.
Digo, cuando en cierta forma, este dispositivo se reactualiza en las escuelas (y lo digo en broma), se está recuperando esta vieja concepción.  Hay una cierta idea de buena voluntad, ¿me entienden?  Este dispositivo de culpabilización de la víctima es central:  te voy a pasar por encima y la culpa es tuya porque no aceptaste, yo lo hice de mi mejor buena voluntad, más no puedo hacer.  Fíjense cómo acá no hay palabra del otro, fíjense cómo este mismo texto era leído a todos los pueblos originarios de América Latina, cuya diversidad era impresionante:  pueblos sedentarios, pueblos nómades, pueblos agricultores. (...)"

1 comentario:

gustavo diaz dijo...

Muy util ! me sirvio